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Por Elizabeth Lynch, Asociada del Equipo de Vínculos y Aprendizaje, Women's World Banking
A modo de red global de las microfinanzas, comprometido con el desarrollo económico de las mujeres de bajos ingresos, el Women´s World Banking (WWB) llevó a cabo investigaciones para comprender cómo la identidad de género influye en los roles económicos y en las responsabilidades en los hogares pobres. Esa investigación es parte del esfuerzo del WWB para ayudar a los proveedores de microfinanzas a aumentar su impacto sobre la igualdad de género para las mujeres empresarias de bajos ingresos por medio de la concienciación del género en los servicios financieros.
La asociación Al Amana, una asociada del WWB, es líder en la industria de las microfinanzas en Marruecos, y es la institución microfinanciera (MFI) más importante en cuanto a tamaño de cartera y la segunda en cantidad de prestatarios activos. Fouad Abdelmoumni, director de Al Amana, es asesor del Año Internacional de Microcrédito y miembro de la Junta Directiva del WWB. En octubre de 2002, el Sr Abdelmoumni se acercó al WWB para llevar a cabo una investigación de segmentación de los clientes con los que Al Amana contaba en ese momento con el objetivo de evaluar la demanda de préstamos personales. Las tecnologías para préstamos grupales no requieren, en general, una evaluación y un registro de los datos económicos de los clientes en detalle. Para estimar eficazmente la demanda entre los clientes en ese momento, Al Amana necesitaba observar más de cerca las características económicas de sus clientes.
El análisis del WWB reveló una asimetría de género significativa a partir del tamaño del negocio; las mujeres tendían a tener empresas más pequeñas que sus colegas masculinos, según la rentabilidad neta mensual y el valor de los activos. Un análisis subsiguiente de la base de datos de prestatarios completa revela que ese modelo se repite a lo largo de toda la población de clientes. En octubre de 2003, se llevó a cabo una investigación cualitativa a modo de seguimiento para comprender cómo las relaciones de género afectan la asignación de recursos dentro del hogar y la capacidad de las mujeres pobres para hacer crecer sus negocios.
La investigación identifica aquellos aspectos de los roles y las responsabilidades de género que tienen mayor impacto en el rendimiento de los negocios. Los temas recurrentes del tiempo limitado, la autonomía y la movilidad, fueron factores clave que influyeron negativamente en el rendimiento de las microempresas de las mujeres. La manera en que los hombres y las mujeres se ven a ellos mismos y a los demás en una sociedad dividida por géneros, influye directamente sobre las clases de poder, las motivaciones y las libertades con las que cada género cuenta para el crecimiento de sus negocios. Esa investigación se realizó de manera cualitativa y refleja las opiniones que expresaron los entrevistados durante las entrevistas exhaustivas y los debates de grupo enfocados a un tema en particular en la región de Rabat.
Resultados de la Investigación
Roles y Responsabilidades de Género en el Hogar
Los roles y responsabilidades de género se definen y se cumplen en la sociedad marroquí por medio del matrimonio. La obligación del hombre, como se establece en el Corán, es la de ser el proveedor económico del hogar. A cambio de eso, su esposa debe obedecerle (principio de ta'a) y además ser ama de casa, madre, esposa y administradora de la economía. Tradicionalmente, el hombre ha sido responsable de todo lo que sucede fuera del hogar, y la mujer de todo lo que sucede dentro del hogar.
Cambio de Roles de los Géneros en el Ámbito Económico
El rol de la mujer como proveedora económica del hogar ha cambiado a lo largo de los años en Marruecos. El hombre ya no puede actuar como único sostén debido al desempleo estructural y a la proliferación de los bajos salarios reales. Eso provocó que una mayor cantidad de mujeres comenzara a desarrollar actividades comerciales. Tanto los entrevistados hombres como las mujeres expresaron ambivalencia con respecto a ese cambio de roles.
Actitudes Femeninas hacia el Trabajo de las Mujeres
Muchas de las mujeres entrevistadas se describieron a ellas mismas como "obligadas" a realizar actividades comerciales a causa de la necesidad económica. La ambivalencia que manifestaban hacia el trabajo se debía a muchos factores entre los que se incluyen: temor a la ashouma o vergüenza, que limita el tipo de actividad económica con la que puede comprometerse una mujer y el alcance de su movilidad; la resistencia a duplicar la carga laboral (sumar actividades económicas a sus responsabilidades hogareñas y reproductivas), y los bajos niveles de educación que, según manifestaron las entrevistadas, limita a las mujeres a tareas "de baja categoría", como la limpieza en las casas de los marroquíes de buena posición económica, la costura o la venta. Muchas mujeres entrevistadas confesaron que, si podían elegir, preferían no trabajar, a pesar de los beneficios que representa un ingreso adicional.
Actitudes Masculinas Hacia el Trabajo de las Mujeres
Los hombres entrevistados manifestaron una ambivalencia aun mayor que las mujeres acerca del trabajo femenino; eso demuestra el conflicto entre las demandas económicas modernas y los valores tradicionales. Su razonamiento incluía: el temor de que eso señalara públicamente que el marido no podía mantener el hogar; la preocupación de que una esposa trabajadora no pudiera cumplir con sus responsabilidades hogareñas; la creencia de que la religión prohíbe que la mujer trabaje, y el temor de que la mujer adquiera una mayor autonomía.
Definición del Éxito
Cuando se les solicitó a los entrevistados que definieran el éxito, hombres y mujeres nombraron el éxito de sus hijos como el parámetro más importante. Los hombres, en mayor medida que las mujeres, mencionaban proveer a su familia como un parámetro adicional del éxito. Llevar adelante un negocio exitoso no era parte de la valoración de las mujeres hacia ellas mismas, mientras que sí lo era en gran medida para los hombres.
Capacidad para Dedicar Tiempo a los Negocios
Una cantidad llamativa de mujeres manifestó que el tiempo era el mayor impedimento para llevar adelante un negocio. El tiempo de las mujeres estaba limitado en gran parte debido a sus responsabilidades hogareñas y reproductivas. Mientras que las mujeres se habían insertado en el ámbito productivo o de generación de ingresos, los hombres no habían hecho lo mismo con las responsabilidades del hogar. Muchas mujeres entrevistadas manifestaron que podían comprometerse con un trabajo pago solamente por unas horas durante la tarde y por varias horas durante la noche, una vez que estuviera preparada la cena y que la casa estuviera limpia.
Edad / Estado Civil
Las mujeres divorciadas y viudas consideraron que el hecho de que ya no tenían que satisfacer a sus maridos les representaba una limitación menos para llevar adelante un negocio. Entre las mujeres casadas, aquellas con hijos pequeños contaban con menos tiempo, mientras que las que tenían hijos adultos gozaban de más tiempo, especialmente si sus hijas o nueras vivían con ellas.
Grado de Autonomía
La capacidad para tomar decisiones en un negocio independiente es un factor importante para el éxito de toda empresa. Las mujeres expresaron que tenían limitaciones en su grado de autonomía empresarial. Por ejemplo, a pesar de que legalmente una esposa ya no tiene que pedir permiso para asumir un trabajo pago, esa sigue siendo una práctica muy habitual.
Ubicación del Negocio
La gran mayoría de las mujeres de la muestra tenía su negocio ubicado en su casa mientras que ese no era el caso de ninguno de los hombres. Las mujeres son más propensas a ubicar su negocio en el hogar debido a las limitaciones sociales y religiosas en cuanto a su movimiento en el ámbito público, así como la demanda constante de sus tareas hogareñas. Esa limitación geográfica restringe los clientes básicos a vecinos y amigos, aumenta la posibilidad de la venta a crédito en lugar del efectivo (y el riesgo de no cobrar) debido a la relación preexistente con la mayoría de los clientes, y limita el volumen de producción a causa de la falta de espacio.
Movilidad
Las normas culturales tradicionales dictadas por la tradición de reclusión musulmana indican que las mujeres no pueden ausentarse del hogar por más de una noche, y a muchas directamente no se les permite pasar la noche fuera del hogar. Eso es particularmente difícil para los clientes de Al Amana en Rabat, quienes viajan durante la noche hacia el norte para comprar mercadería de contrabando para la reventa.
Elección de la Actividad Comercial
Las mujeres de la población que se investigó estaban agrupadas solamente en dos o tres actividades comerciales, en gran parte porque esas actividades pueden hacerse en el hogar (y de esa manera las mujeres pueden hacerse cargo de sus responsabilidades hogareñas), requieren un mínimo nivel de educación (por ejemplo, a muchas niñas se las saca de la escuela para hacer trabajos de bordado) y requiere poca inversión de capital. Las mujeres que se insertaron en actividades tradicionalmente masculinas, como el negocio rentable de la venta de pescado, debieron hacer frente a un fuerte acoso por parte de sus colegas masculinos. Debido a que las mujeres entrevistadas tendían a agruparse en unas pocas actividades comerciales, el nivel de competencia era alto.
Redes Sociales
A raíz de la dicotomía existente entre los espacios masculinos y los femeninos, cada género utiliza su respectivo espacio para intercambiar ideas y crear vínculos comerciales. Esa es un área en la que las mujeres no se encuentran en desventaja. Para los hombres, el ámbito principal es el café, pero también la mezquita y el hammam (casa de baños públicos). Para las mujeres, también lo es el hammam y las diferentes ceremonias de las que son responsables, como las bodas y las ceremonias por nacimientos. Las mujeres confían mucho en la comunicación boca a boca para establecer su reputación comercial.
Hábitos de Gasto Según el Género
En términos generales, las mujeres sienten mucha presión con respecto al gasto de dinero en fines que no estén relacionados con su negocio. Las entrevistadas dieron las razones siguientes para esa presión: se comprometían con un trabajo pago por una necesidad económica extrema; estaban bajo la presión constante de darles dinero a sus hijos de todas las edades; cada vez era más común que las hijas fueran económicamente responsables de sus padres de edad avanzada y, finalmente, las mujeres debían invertir dinero para mantener su posición en un sistema cuidadosamente construido, que se basa en la reciprocidad con los vecinos y con todos los miembros de la familia.
Hábitos de Ahorro Según el Género
En general, las mujeres son las responsables de ahorrar para los gastos familiares y suelen reservar una suma de dinero importante para gastos de emergencia. Ese alto porcentaje de ahorro impide a muchas de las entrevistadas reinvertir el capital en su negocio, y habla de la necesidad de otros servicios financieros como un seguro médico, así como una capacitación introductoria sobre finanzas.
Colaboración en el Hogar
Las mujeres casadas manifestaron que un factor clave para el éxito del negocio era la colaboración de sus maridos. Un alto grado de colaboración implica una unificación de objetivos y un acuerdo sobre los gastos, los ahorros y las decisiones en cuanto a la inversión, incluyendo la decisión de invertir o no, el monto, y la actividad en la que debe trabajar la esposa.
Nivel de Educación
Casi todas las mujeres de la muestra entrevistada eran analfabetas, mientras que ninguno de los hombres se encontraba en esa situación. Marruecos tiene la mayor brecha de género con respecto a la educación en toda la región de Medio Oriente y del norte de África. A pesar de que muchas personas analfabetas llevan adelante negocios exitosos, el analfabetismo provoca limitaciones, especialmente si el negocio adquiere características más formales.
Base de Capital Inicial
Reunir el capital suficiente para expandir un negocio más allá de las actividades que generan pequeños ingresos, es difícil para muchas mujeres ya que cuentan con un acceso al crédito limitado y se encuentran en desventaja debido a las prácticas hereditarias y a la falta de derechos de la propiedad.
Marruecos sufre una alta tasa de desempleo y un crecimiento macroeconómico estancado. A medida que los recursos se vuelven más escasos y más hombres pierden su trabajo en sectores formales, una mayor cantidad de mujeres emprende microempresas para complementar el ingreso familiar. Como demuestran los resultados de la investigación del WWB, con frecuencia los negocios no prosperan a causa del complejo conjunto de identidades, roles y responsabilidades de los distintos géneros, que tiende a restringir el rendimiento de los negocios. El análisis de género de la base de clientes de Al Amana contribuyó a que la institución entendiera las necesidades diferenciadas de sus clientes hombres y sus clientes mujeres. Ese entendimiento servirá como base para el diseño de productos adecuados a cada género en el futuro.
El informe completo de esta investigación estará disponible en la página web del Women´s World Banking, www.swwb.org, en agosto de 2005.
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